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Mi alumno, tu hijo: cuando la escuela y la familia aprenden a mirar juntos

En el Foro Hagamos Red 2026, la Dra. Rosario Busquets Nosti presentó la ponencia Mi alumno, tu hijo: cuando la escuela y la familia aprenden a mirar juntos, un espacio para reflexionar sobre la relación entre los dos entornos que acompañan al alumnado desde lugares distintos, pero con un propósito común: favorecer su desarrollo y bienestar.

A lo largo de la sesión, docentes de los cuatro colegios de Red Aprende analizaron cómo llevar estas ideas a situaciones concretas de la vida escolar y reconocieron que familia y escuela forman un equipo, aunque cada una tiene funciones diferentes. Mientras la escuela aporta su conocimiento sobre los procesos de aprendizaje y desarrollo, la familia ofrece información sobre el contexto, las experiencias y las dinámicas que acompañan al estudiante fuera del aula.

La colaboración, señaló Busquets, no significa invadir el espacio del otro. Implica reconocer las responsabilidades de cada parte, establecer metas compartidas y mantener al estudiante en el centro de las decisiones. Desde esta perspectiva, construir una relación sólida entre familias y docentes requiere algo más que intercambiar información: supone aprender a escuchar, comprender y llegar a acuerdos.

Una de las ideas que atravesó la conversación fue la importancia de informarse para comprender y apoyar, no para juzgar. Conocer los antecedentes de un estudiante puede ayudar a la escuela a anticipar necesidades, comprender determinadas conductas y prepararse para acompañarlo mejor. Sin embargo, esta información adquiere verdadero valor cuando se utiliza con apertura y sin asumir de antemano lo que sucederá. Cada estudiante y cada contexto requieren una mirada atenta, capaz de observar antes de sacar conclusiones.

El intercambio entre docentes permitió llevar la reflexión a situaciones cotidianas: desde el inicio de un ciclo escolar hasta aquellas conversaciones que pueden resultar difíciles para una familia o para un docente. En todos estos escenarios apareció una misma idea: la relación entre la escuela y la familia no comienza cuando surge un problema. Se construye desde antes, a través de la comunicación, la confianza y la disposición para trabajar en conjunto.

Hacer equipo también implica reconocer que ninguna de las dos partes tiene toda la información. La escuela conoce al estudiante en el contexto del aprendizaje y la convivencia escolar; la familia lo conoce desde su historia y su vida cotidiana. Cuando ambas miradas pueden encontrarse, se amplía la comprensión del estudiante y se abren mejores posibilidades para acompañarlo.

El principal aprendizaje de este encuentro fue sencillo, pero profundo: hacer red significa aprender a mirar juntos. Escuchar al otro, comprender su perspectiva y construir acuerdos permite que familia y escuela dejen de verse como espacios separados para convertirse en aliados en una tarea común.

En Red Aprende seguimos haciendo red: reconociendo lo que cada comunidad puede aportar y entendiendo que, cuando trabajamos juntos, somos más fuertes.